Tuesday, May 25, 2010

ARGENTINA BICENTENARIO


Estoy emocionado. Este 25 de mayo en el que el país cumplió 200 años será algo inolvidable. Los que estuvimos ahí por un rato, en esa mega-aglomeración de gente, estamos contentos. Sí, había tanta gente que casi no pudimos hacer nada, pero lo importante es que estuvimos. 200 años no se celebran todos los días. Y menos de esta manera tan maravillosa en la que se ha celebrado. Es lindo ver a la gente saliendo a la calle. Los medios dicen que fueron 2 millones de personas. No le deben haber errado mucho en el cálculo. Lo cierto es que sigo emocionado y muy feliz de ser argentino. Feliz también de estar vivo para ver todo esto que ha ocurrido y feliz también de haber estado un rato en el paseo del bicentenario con mi mujer y mi hijo de apenas un año y medio. Él no va a acordarse de este día, es muy chico todavía para tener recuerdos, pero tenemos fotos juntos y algún día le voy a poder decir y demostrar que  estuvimos ahí. Ahí dónde por un momento todos quisimos estar. Incluso los que lo siguieron por TV. Maravilloso ver tanta gente y ningún incidente, ningún tipo de agresión. Cada uno en la suya, disfrutando a su manera, sin joder a nadie. Pocas veces se da eso. Y es hermoso que así sea. Excelente la interpretación del  himno en el Valle de la Luna, el Tedeum en la basílica de Luján, las proyecciones 3-D sobre el cabildo, el desfile artístico histórico, la reapertura del Teatro Colón, los recitales de artistas populares, cada uno de los stands del paseo del bicentenario, los fuegos artificiales, la organización y la celebración con ausencia de banderas políticas. Hermosos los gestos de otros países como la proyección sobre el coliseo Romano y los colores argentinos en el Empire State. Pocas veces los argentinos fuimos tan buenos celebrando. Pocas veces nos sentimos tan orgullosos. Feliz Bicentenario. Que dentro de 100 años este día se recuerde con orgullo.  

Tuesday, May 18, 2010

QUE LO CUMPLA FELIZ (EPISODIO 36)


Hoy es mi cumpleaños. Así de simple y de complejo. Este año cumplo 36 y cae de día miércoles. Ya lo sabía desde fines del año pasado cuando tuve en mis manos el primer almanaque 2010. Seamos sinceros, es lo primero que uno mira. Lo otro es ver que tal caen los feriados. Al ser miércoles uno lo vive de esa manera. Es miércoles, hagamos algo el sábado.

 

No tengo mucho que decir al respecto, ya he posteado lo que pienso de eso en mis cumpleaños anteriores. Lo que sí puedo decir es que no estoy poniéndome a hacer balances ni a fijarme objetivos. Pasa que siento que estoy en movimiento y eso me gusta. Los balances se hacen cuando uno para un poco la máquina. Siento muchas cosas. Mi familia me saludó con una torta hermosa, un libro de Eduardo Sacheri (Araóz y la verdad) y un señalador en cuya superficie está sellada la mano de mi hijo luego de haber sido pintada con témpera verde. Son esas pequeñas cosas que hacen a la felicidad. Además, varios amigos me hicieron llegar sus saludos. Eso también es genial.

 

Charly García, en pleno apogeo de su etapa SAY NO MORE escribió una canción cuyo leitmotiv reza: yo sé que soy insoportable, pero alguien en el mundo piensa en mí. Y eso es una de las cosas que más reconfortan. No me considero un tipo insoportable, pero sé que alguien en el mundo piensa en mí. Así de sencillo. Tal cual escribió Saramago alguna vez, es lo que tienen las palabras simples, que no saben engañar.

 

Esta madrugada me encuentra reflexivo. Sé que nací un día domingo porque me lo dijo una de esas cartas astrales que se hacen por computadora en la peatonal de Santa Teresita. Sé que nací a las 18:20 porque me lo dijo mi papá con su ropa de portero de edificio en una vereda del barrio de Palermo. Cuando uno es chico espera mucho ese día. Cuando uno es grande ve como los hijos hacen lo mismo. Sé también que fue en la maternidad La Pardo del barrio de Once porque me lo dijo mi mamá en una tarde lluvia. Sé también que fue por cesárea porque ya estaba pasado como 15 días y no quería salir ni con el goteo. A veces me pregunto si lo hacía adrede. Era el año 1974 en la República Argentina y por lo que leí después, no era un mundo muy agradable que digamos. Mis primeros años fueron en una casa de pensión de la calle Anchorena. Tenía varías piezas que daban a un patio grande. Recuerdo que había muchas cucarachas y que me daban miedo. Recuerdo un paseo en bote por el riachuelo y mi primer cucurucho en una heladería de la avenida Córdoba. A lo largo de mi vida nos mudamos de casa muchas veces. Eso te vuelve un poco cosmopolita y volátil. A veces me gusta que haya sido así. Me gusta la clase de persona que soy. Un ser humano con virtudes y defectos. Una persona que siempre sigue buscando porque entiende que la vida es movimiento y transformación. Es lindo tener 36 años y pensar así. Es lindo pensar que en vez de menos tiempo en realidad queda mucho por delante. Quizá 60 años, ¿por qué no?

 

36 años quedaron atrás. Es lindo estar vivo.

 

Ya lo dice la canción del mundial:

 

When I get older, I will be stronger... just like a waving flag.  

Monday, May 17, 2010

DESCONECTAR O NO DESCONECTAR.


Estoy harto de ver  gente hablando por teléfono mientras maneja. Y lo peor de todo es que los veo haciéndolo en las principales avenidas. La sensación que me da es que esa gente actúa sobrando la situación. “No pasa nada papá” deben pensar. “No pasa nada hasta que pasa” escucho por ahí de boca de uno de esos pesimistas que nunca faltan pero que a veces son bastante útiles. Encima no es que las personas que lo hacen son pendejos tontos en plena edad de cancherear. No. Esos todavía tienen varios cagazos por delante. Lo que más me jode es ver que lo hace la gente adulta, y dentro de ese rango también están incluidos los viejos chotos. Gente grande, pienso a veces, sumidos en la boludés tecnológica. Un nene con chiche nuevo. Ya deberíamos saber que no hace falta perder un brazo para darse cuenta de que no hace falta pasar por eso para entenderlo. Creo.

 

Pero el argentino es sobrador por naturaleza. Aunque deberíamos saber que la mano de dios hace goles de vez en cuando, no dirige los destinos de los que manejan. Millones de años sin celulares y ahora estamos hechos unos bichos conectados. Apagar el celular cuando subís al auto no te va a hacer nada.

 

No te perdés gran cosa por estar off-line.

 

No te angusties por estar Off-line.

 

Desconectar está bueno.

 

Desconectar es estar un poco en un mundo arcaico. Desconectar es no enterarse de nada que no te interese. Es sólo un rato. Es como tomarse un té con limón y whisky de pie en la cocina de tu casa a la una de la mañana. Luz de luna entra por el ventiluz. Saborear y nada más. Silencio.

 

Pienso en el año 1987. O en cualquier año de la década de los ochenta. O sí se quiere de los setenta. Da igual. Doce y media de la noche. Señal de ajuste en los pocos canales de TV. Se acabó el chiste. A la cama que hace frío.   

Wednesday, May 12, 2010

LAS LISTAS QUE TANTO IMPORTAN


En estos días no se habla de otra cosa que no sea la lista de jugadores que terminarán yendo al mundial de Sudáfrica.

Según el diccionario, una lista es una enumeración de  personas, cosas, cantidades, etc., que se hace con un determinado propósito. 

Mencionar una lista, en muchos lugares es como dictar una sentencia. Buenas noches señor, ¿está usted en la lista? Permítame su invitación. Muy bien, adelante. Disfrute la fiesta.

Hay muchos tipos de listas: la lista de compras, la lista de cosas que tenés que llevar en un viaje, la lista de útiles escolares, incluso los inventarios. Y, valga la redundancia, la lista sigue. Pero hay otras que no contienen una simple enumeración de cosas, sino que se arman con nombres, nombres de personas. Porque no hay lugar para todos. Eso fue, es y será siempre así. Acá, en la tierra, el cielo es un lugar muy chico. Y ahí está la lista más famosa. La lista negra.

Una lista de invitados puede determinar que estás adentro o afuera de la fiesta. Una lista de jugadores determina lo mismo para las grandes competencias. ¿Y las listas sabana? Esas no discriminan, sino que más bien meten lo que anda por ahí para que no queden espacios en blanco. Lo que en el común de los días denominamos como “hacer bulto”. Y las listas negras son tristes. El color con el que se las denomina ya lo dice, un color que nos sugiere sótanos sin luz, celdas de mala muerte o un simple vacío sideral en el que todo ya ha sido disuelto. Incluso la luz. Todo deglutido por una fauce desconocida.

Escribo esto y pienso que dentro del cuerpo no hay luz.

La lista blanca en cambio es la que te dice quienes son los elegidos para que no pienses mucho en los que se quedaron en el camino. Es una pantalla. Por eso es blanca. Acá está, proyecten la película. Un rectángulo blanco en medio de la frondosa galaxia negra.

Alguien confecciona las listas, no se hacen solas. Algunos buscan figurar en ellas y otros escaparles. A algunos sólo les sirve estar al tope, a otros no les importa si están en el medio y están los que se conforman con aunque sea haber entrado justo antes de que cierren la puerta.

En las listas figuran los elegidos.

O los sentenciados.

Eso depende del color.

Las listas son un poco producto de la necesidad del orden. Una aspirina para cierta anarquía. Y en general son crueles. Hacen un triste papel que alegra sólo a unos pocos. Y eso es porque somos demasiados.

Monday, April 26, 2010

TIEMPO LIBRE


No es fácil postear en un blog con un hijo de un año y medio dando vueltas alrededor de la computadora desesperado por apretar las teclas, hacer click con el mouse o meter el dedo en el botón de reseteo de la CPU. Hay que esperar a que duerma la siesta o que se quede con su madre en algún otro sector de la casa. El tema es que cuando el querubín se duerme lo más probable sea que haya que elegir entre ordenar el caos de juguetes, sentarse frente a la computadora o simplemente hacerse un café y mirar televisión. Pero si uno elige dedicarse al ocio, en realidad no termina de relajarse, porque esa clase de ocio es como ponerse a tocar el piano en una casa bombardeada. Mas que un momento de placer es un momento de escapismo barato. Siempre pienso en esa canción de Cerati que dice “Ya limpiaste la casa, ya limpiaste tu cuerpo, ahora tienes el tiempo”. Y pienso en toda esa llanura temporal abriéndose ante nuestra ínfima humanidad como una hoja romaní y uno adentrándose en ella ávido de experimentación con la tranquilidad de que habrá un mundo ordenado al cual poder volver a recostarse luego de haberse sometido a los vaivenes de la creación. Todo bien, pero ¿qué es tener tiempo libre? Cuando no se dispone de tiempo lo más loco es que uno se acostumbra a eso y hasta le parece normal. La expresión "tiempo libre" incluso parece más un jeroglifico que otra cosa. Pero a veces ocurren accidentes. Y entonces, así porque sí, como si hubiera alguna especie de alineación astrológica irrepetible, hay un chasquido y ahí estás, solitario y diminuto ante una cantidad considerable de lo que se conoce como "tiempo libre". Y te sentís tan pequeño ante eso, tan hormiguita al lado de un sauce… Es que hay montones de cosas a medio hacer y uno que no sabe por donde corno empezar y pasa que el gran lapso de tiempo se convierte en caos y nos revoluciona. Porque en realidad no es mucho tiempo y porque además la velocidad que lleva a que las cosas se vayan acomodando solas o con algo de ayuda es como una marcha lenta por la avenida General Paz a las 8 de la mañana. Y pasa que el gran lapso de tiempo va languideciendo y no se avanzó gran cosa. Y ahí estoy. Acompañado por un libro de Dean Bakopoulos que se llama POR FAVOR NO REGRESES DE LA LUNA y la edición especial de la revista ROLLING STONE con lo mejor de la década. Todo arriba de la mesa de luz. Y mi hijo me trae una pelota de goma y me invita a entrar en un mundo llamado QUE BUENO SE VE TODO DESDE ACÁ ABAJO y jugamos y corremos al ras del suelo. Y así, con algo tan simple, me voy ganando un lugar respetable en el arcón de sus mejores recuerdos.

Thursday, April 15, 2010

UN PEQUEÑO INCONVENIENTE



El otro día aparqué el auto en el estacionamiento del trabajo, antes de bajar cerré la puerta activando las trabas de forma manual y me olvidé la llave adentro. Todo un inconveniente. Eso es por no arreglar el cierre centralizado, me dije. En el momento en el que me di cuenta me sentí mal. Bueno, no me sentí mal, me sentí un boludo, que es algo mucho mejor que sentirse mal. La otra llave, la que solucionaría el inconveniente, estaba en mi casa, 25 km al oeste del gran Buenos Aires, dentro de una canastita de mimbre, encima de uno de los muebles de la cocina. Por suerte, una vez cumplido mi turno de trabajo, un compañero me alcanzó en su auto hasta unas cuadras de mi hogar dulce hogar. Cuando llegué, entré, vacilé, tomé la llave y me volví a buscarlo. Lo lógico, más que nada debido a la distancia, hubiera sido dejarlo en la playa de estacionamiento, levantarme una hora antes al otro día, viajar en colectivo y retirarlo luego de cumplir mi turno, todo junto a un consecuente ahorro de dinero y combustible. Pero fue más fuerte que yo. No podía esperar hasta el otro día para enmendar un error. No me iba a sentir tranquilo y el resto del día no iba a ser algo disfrutable en absoluto. Pero digamos que a ese hombrecito que habita dentro mío y que trata de buscar lo positivo en este tipo de cosas, el viaje en colectivo le vino bien. Me lo tomé como un paseo por más que no fuera un paseo. Además de darme una vuelta por el Musimundo de Liniers, me la pasé leyendo UN PEQUEÑO INCONVENIENTE de Mark Haddon, que a comparación de su anterior libro EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE, me aburre bastante. Pero, al igual que uno de los personajes de la novela, no iba a evitar las situaciones difíciles y no iba a dejar una película mala por la mitad. Así que bueno, me dije, tengo que ir a buscar el auto y llegar al final del libro porque ya leí mucho más de la mitad. No es que sea un mal libro, pero bueno, cada uno sabe qué cosas le despiertan placer. Incluso creo que disfruté más el haberlo conseguido a mitad de precio en Parque Rivadavia que el hecho de transcurrir sus páginas. Después llegué, fui a la playa de estacionamiento, suspiré aliviado, saqué la llave de la riñonera (bolsillo que había mirado de reojo durante todo el viaje), abrí el auto y me volví para casa. Al salir me crucé con un compañero que estaba entrando su BMW modelo 81. Le conté lo que me había pasado de ventanilla a ventanilla. Nos reímos. Y de esa risa supe que se iba a hablar de mí un par de días o cuando hiciera falta reírse de algo. 

Tuesday, April 06, 2010

DOMINGO


Las nueve de la mañana. Aunque tal vez sean las ocho. Hay mesas desocupadas. Poca gente. Es domingo. Es tan sólo el nombre de un día de la semana, pero a veces tengo la sensación de que la palabra domingo explica muchas cosas. Como si ciertos ánimos y aromas y texturas estuvieran adheridos a esa D mayúscula de un modo inexorable. A lo lejos suena una canción de Morrissey. Alguien dejó la radio prendida sólo porque es Domingo a la mañana y hay poca gente. Es una canción melancólica pero así y todo no logro reconocerla. Es una muestra más de que ya no soy lo que era. A veces para bien, a veces para mal. Antes absorbía todo lo que estaba en el aire. Ahora lo selecciono. A veces la paso bien y otras sólo paso el tiempo sin sentir nada exuberante. Es lógico. Todo no se puede. Todo es aburrido. Nada también es aburrido. La cosa constante manteniéndose equilibrada en el tiempo es aburrida. El aburrimiento es peligroso. Y más un Domingo después del desayuno. Lo sé por experiencia propia y por las películas de Lucrecia Martel. Mi papá encargaba bolsas de cemento y levantaba paredes fuera de escuadra. Mi mamá se iba a hacer compras y tardaba tres horas. Yo dormía. Y ahora que lo pienso, creo que inconscientemente salía cada sábado a la noche para nunca dejar de dormir el Domingo a la mañana. Es una manera de esquivar el bulto. Las ocho y diez. Al final no eran las nueve, ¿de dónde saqué eso? Es obvio que estoy teniendo un problema con la percepción del tiempo porque los relojes digitales nunca retroceden. En la radio hay una canción un poco más alegre, con solo de saxo incluido. Tampoco la conozco. Otra canción más que no conozco. Una nueva manera de ser libre. El sol está hermoso. Es domingo. 

Thursday, March 25, 2010

EL VIERNES QUE VIENE (ROCK-FUSIÓN). DOMINGO 28 DE MARZO EN VIVO


Gente, este domingo 28 de marzo a las 22:00 hs EL VIERNES QUE VIENE se presenta en LIBARIO BAR, Julián Alvarez 1315, barrio de Palermo, Capital federal. Los esperamos para disfrutar bunea música y unos buenos tragos!!! Hasta la vista!!!!

Tuesday, March 23, 2010

ENRIQUE BUNBURY - LAS CONSECUENCIAS.


Las consecuencias son inevitables. Así, con esta frase tan dogmática, comienza el nuevo trabajo de Enrique Bunbury. Un disco tranquilo, lleno de frases contundentes y climas aciagos. Un disco de bar a las 3 de la mañana de un viernes. Un disco Noctámbulo y solitario que continúa un poco la línea de EL SABOR DE LAS CEREZAS, ese maravilloso album doble que grabó hace unos años junto al genial Nacho Vegas. Y así es como Bunbury, con la misma estética una tanto sepia del disco anterior HELVILLE DE LUXE (quizá uno de sus trabajos más comerciales) nos vuelve a sorprender poco más de un año después con lo que bien podría ser su contracara. Es de los discos que más me gustan del Aragonés errante, porque es uno de esos trabajos que hay que saborear de a poco, lo cual hace que a lo largo del tiempo y las escuchas se construya una hermosa comunión entre el oyente y las canciones. Por estos días anda en la rotación radial la canción FRENTE A FRENTE, una composición ochentosa un tanto olvidada de la cantante española JEANNETTE que el ex vocalista de Héroes del Silencio se encarga de redimir en una versión excelente junto a la cantante de la banda TULSA, Miren Iza.


“La fe es un grave sufrimiento, es como amar a un extraño en vano.” Nos dice Bubury, y también, ya cerrando el disco, “nunca se convence del todo a nadie de nada…” Una reflexión para tener muy en cuenta. Recomiendo con creces.


Thursday, March 18, 2010

21 DE MARZO - DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA



El próximo 21 de Marzo se conmemora el DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA. Fue propuesto en el año 2001 por la UNESCO, se aprobó y desde entonces se celebra, bueno, lo de celebrar es un decir, nada más... La verdad que no lo tenía muy en cuenta, lo escuché en la radio y me cayó la ficha. Es que hace unos años me la pasaba escribiendo poemas y yendo a cafés literarios con micrófono abierto. Me encantaba leer en público, ver la reacción de la gente y todo eso. Después la poesía dejó de interesarme como literatura en sí y me dediqué a la prosa. Pero me quedaron muchos recuerdos de esos tiempos, sobre todo de los miércoles en BABILONIA, un bar que estaba situado frente al supermercado COTO del barrio del Abasto. Eran encuentros literarios organizados por el Gobierno de la ciudad a cargo de Fernando De La Rua, y fue donde conocí e hice grandes amigos adictos a la bohemia. Incluso hasta ligué aparecer en una nota en la revista VIVA de Clarín. Todavía me queda el recuerdo del bochinche que hacía la máquina de café, quebrando el sonido de un poema por la mitad; era bastante caótico, pero muy interesante, sobre todo porque quizá a lo que menos iba uno era a escuchar lo que escribían los otros. Pero bueno, hoy se me dio por postear uno de esos poemas que más le gustaban a aquellos bohemios, nunca se me había dado por poner mis poemas en este blog, pero bueno, ahí vamos... 

REBELDÍA X

 

¿Por qué tengo que escribir este poema?

¿Por qué tengo que desayunar?

¿Por qué tengo que lavarme los pies?

¿Por qué tengo que sentirme así?

¿Por qué mañana voy a sentirme de otra manera

que a su vez no será la misma manera

en que me siento hoy?

¿Por qué tengo que peinarme?

¿Por qué tengo que leer el horóscopo?

¿Por qué tengo que aprender el alfabeto?

¿Por qué tengo que tomar el colectivo a la misma hora

y en el mismo lugar que lo tomé ayer?

¿Por qué tengo que respirar?

¿Por qué tengo que enamorarme?

¿Por qué he de tener hijos algún día?

¿Por qué tengo que escribir más libros?

¿Por qué dicen que la eternidad está escondida dentro

de una lámpara de 60 vatios y no en una fogata?

Y si esto fuera cierto

¿Cuántas eternidades más se me van a quemar?

Entonces dos puntos

¿Por qué los muertos no lloran pero son llorados?

¿Por qué siento que si hoy me río mañana estaré más triste que un mar?

¿Será por eso que me estoy riendo como si mañana fuera a morirme?

Y si es así

¿Por qué tengo que usar barbijo?

¿Por qué tengo que usar zapatos?

¿Por qué tengo que vestirme para salir a la calle?

¿Por qué tengo que hacerte el amor en mi cama?

¿Por qué un teléfono en tu living es un medidor de cuánto importás para los demás?

¿Por qué este vacío si se supone que todo lo que das volverá a vos de alguna manera?

¿Por qué esta vulnerabilidad después de cada lluvia?

¿Por qué este voyeur y cuanto vale mi amor?

¿Por qué la canilla abierta?

¿Por qué los platos sucios en la pileta?

¿Por qué me quedo quieto si el tiempo nunca deja de correr?

5 de abril de 1999

¿Por qué puse esta fecha si yo no soy el tiempo?


                                                                   Maximiliano Rivera

Wednesday, March 17, 2010

EL ARTE DE ARMAR COMPILACIONES


Hacer compilados de música en CD no suele ser tarea fácil. Hay que hacer buenos enganches y saber explotar ciertos climas que la música puede generar. A mí me pasa que termino de armar uno y me lo llevo para escuchar en el auto. Y de alguna manera lo disfruto pero a la vez tengo poco de factor sorpresa porque ya sé qué canción va a venir después y entonces me privo de hacer exclamaciones del tipo QUE BUEN TEMA LA PUTA QUE LO PARIÓ, etc. Entonces es como que hay que armar el CD y esconderlo de nosotros mismos por un tiempo. No sé, un par de meses, o tal vez años, y dejar que se vaya añejando, que vaya tomando color en algún lugar olvidado de la casa. La idea sería similar a la de los vinos: destapar un día y ver si lo que está dentro de la botella es un manjar o puro vinagre. Es decir, guardar el CD al menos hasta que estemos seguros de que nos olvidamos por completo de lo que pusimos en él.  No es fácil porque la ansiedad carcome, pero supongo que bien vale la pena intentarlo. Después de todo un buen vino se acaba en una cena y un buen CD en 80 minutos. En ambos casos viviremos momentos intensos, así sean de placer o decepción. Pero bueno, sembrar emociones es un poco como ir a una fiesta: puede salir bien tanto como puede salir mal. Parafraseando a los HEROES DEL SILENCIO en esa gran canción llamada HECHIZO, podría decirse que lo que embruja es el riesgo.

Wednesday, March 10, 2010

EL CANALLA SENTIMENTAL - JAIME BAYLY


Yo leo libros. Siempre. No mucho, a lo sumo media hora por día. Y me alcanza. Salvo que sea de esos libros que uno no puede dejar de leer por nada del mundo y que en general se cuentan con los dedos de una mano. Ahora estoy leyendo EL CANALLA SENTIMENTAL  de Jaime Bayly. Lo estoy leyendo porque el autor del blog 100volando.net lo recomendó con creces y en general es una opinión que suelo tener en cuenta. No me costó mucho conseguir la versión digital, así que terminé con un par de libros de Nick Hornby y me puse a leerlo. No está mal. Son esas crónicas de un tipo que se lo pasa viajando y contando todo sobre sí, incluso las intimidades de las personas que conforman su universo. Es lo que yo llamo Reality Literatura. Es pasatista, sencillo, un poco para la playa o para descansar de esos libros que por su ritmo y complejidad te dejan un tanto exhausto. Podría decirse que es como cuando estás un tanto cansado de consumir arte y te ponés a ver a Jorge Rial. Está bien, Jaime Bayly tiene innumerables cualidades más elevadas que Jorge Rial, pero creo que un poco se entiende lo que quiero decir. EL CANALLA SENTIMENTAL es la crónica de un tipo que trabaja en la tele y se la pasa viajando entre Miami, Lima y Buenos Aires. (Es interesante la visión de nuestra ciudad que tiene este peruano talentoso.) Además tiene un novio argentino, una excelente relación con sus hijas y su ex mujer, una mala relación con su ex suegra y con su propia familia, usa tres pares de medias y le encanta la pereza. La prosa es simple y mordaz, un buen reflejo de la vida moderna. De vez en cuando encuentro frases que me gustan y las subrayo. Hay una que en mi opinión describe muy bien el sentido de este libro: una fiesta es mucho más divertida cuando te la cuentan. No es que la vida de Jaime Bayly sea una fiesta, pero de rutinaria la verdad que no tiene nada. Encuentro otra frase y la subrayo: tal vez la felicidad consiste en estar en los lugares que no están de moda. 

Sunday, March 07, 2010

EL SECRETO DE SUS OJOS GANÓ EL OSCAR


Hace minutos nomás EL SECRETO DE SUS OJOS ganó el Oscar a la mejor película extranjera. Como argentino me pone muy contento porque sin duda es de las mejores películas que alguna vez se hayan hecho en este país. Juan José Campanella es un genio, ya lo había demostrado con la también nominada EL HIJO DE LA NOVIA y con la miniserie (bastante ignorada por la audiencia) VIENTOS DE AGUA. Pero esta vez hay que decir que EL SECRETO DE SUS OJOS es una de esas películas que atrapan y emocionan. Incluso verlo a Franchella (quien no pudo decir lo que le pedían en el grupo de Facebook pero que se dio el gusto de estar ahí) sin bigote, saliéndose de ese rol que todos conocemos, junto al gran Ricardo Darín es algo imperdible. Conozco a mucha gente que vio esta película, lo que no conozco es gente a la que no le haya gustado. Esta vez los más de 2 millones de espectadores no fueron al cine a ver basura costumbrista (como suele ocurrir en nuestro país), fueron a ver una película grandiosa que sin duda marcará un antes y un después en el cine argentino. Brindo por Campanella y por todo su equipo. también por Eduardo Sacheri, el autor del libro original. Esta vez lo merecían más que nadie. 


Tuesday, March 02, 2010

CRONICA DE UN CONCIERTO




Empezamos a tocar pasada la medianoche (luego de la lluvia de rock alternativo que LUNARIA dejó sobre el escenario) cuando los primeros acordes del instrumental CAIDA LIBRE marcaron el puntapié inicial. Por suerte salió un buen show, con una propuesta musical bastante versátil y la gente que se hizo presente en el lugar lo pudo disfrutar cómodamente apoltronada en sus mesas junto a un buen vaso de cerveza u otra bebida que hayan elegido. Tocamos 11 temas y en 2 de ellos contamos nuevamente con el saxofonista Alejandro "Bochi" Viglioti. Además, le dimos la bienvenida a Christian Urquijo quien se hizo cargo del bajo desde principios de año. El lugar, CATULO CASTILLO, es un sótano con esa onda bien under tan típica de los recintos rockeros: puerta de dos hojas color negro, escalera, barra, mesas, taburetes, escenario; en fin una "cueva" un tanto pintorezca con cierto olor a humedad.  Y así pasó nuestro debut. Como dice la canción, "todo pasa y todo queda". Gracias a todos los que asistieron.

Tuesday, February 23, 2010

EL VIERNES QUE VIENE EN CONCIERTO



Bueno, finalmente este sábado 27 de Febrero  EL VIERNES QUE VIENE (banda de la cual soy vocalista) tendrá su bautismo de fuego junto a dos bandas amigas: LIBITONES y LUNARIA. La cita es a las 22:00 hs en CATULO CASTILLO, avenida Scalabrini Ortiz 1687,  barrio de Palermo -Capital Federal - Buenos Aires - Argentina. La entrada sale $ 15. Los esperamos!!!

http://www.myspace.com/elviernesqueviene

Monday, February 22, 2010

FALLO EN EL TERMOSTATO CORPORAL


Anoche me costó dormir. Me suele pasar cuando es Domingo y al otro día me toca entrar a trabajar a las seis de la mañana. Lo más extraño es que todavía no sé si hace frío o calor. Es bastante incómodo no tener certezas. Si hace frío, hace frío. Si hace calor, hace calor. Ya está, punto, se acabó el tema. Me abrigo o me desabrigo. Manga corta o manga  larga. Pero cuando no estás seguro…  Anoche transpiraba pero de alguna manera sabía que no hacía tanto calor, que era yo el que tenía calor. Me debe estar viniendo la gripe, pensé. Afuera soplaba el viento y por momentos parecía como si alguien estuviera tratando de entrar por las ventanas.  Pero luego de un rato, mientras leía una biografía novelada de Marilyn, entendí que era el viento y no un par de ladrones, porque un par de ladrones no tardan tanto ni hacen tanto ruido  para tratar de abrir una ventana desde afuera.  

Ahora estoy en el trabajo y camino para todos lados con un buzo de frisa bajo el brazo.  Sé que no me lo voy a poner porque nadie lleva puesto uno, lo cual me da la pauta de que, o bien hace calor, o hay un clima agradable que no llega a ser frío. Pero yo tengo gotitas de sudor en la frente y a la vez siento que si no llevara el buzo en la mano por si acaso refresca, me sentiría desprotegido, aún sabiendo que no me lo voy a poner en todo el turno de trabajo. Sin embargo, lo que más estoy disfrutando de esta mañana es el hecho de sentirme pletórico a pesar de haber dormido poco. Eso me pone de muy buen humor. Incluso desayuné una pera bien jugosa y en el auto vine escuchando BACK IN THE USA de Paul Mc Cartney. Lo disfruté mucho, sobre todo porque ayer mi hijo de 14 meses lo extrajo cuidadosamente de una pila de Cds y me lo dio. Parece que el pibe la tiene clara con la música y eso me gusta. Afuera hace un día gris y hay viento.  Pero no es invierno. La radio dice 23 grados. Guardo el buzo y se me pasa el frío.  

Thursday, February 18, 2010

REFRANES O VERDADES


Hay refranes que suelen quedar exentos de cualquier cuestionamiento, lo que de alguna manera los convierte en una de esas máximas que nos ayudaran en los momentos indicados. En este caso me voy a referir a un par que a su vez intentan decirnos lo mismo pero con matices muy distintos. 

Ellos son:

1-No hay que escupir para arriba (También conocido como “no hay que escupir al cielo”).

2- Nunca digas de esta agua no he de beber.

La primera es bastante clara y de hecho cualquiera puede intentar hacerlos y ver qué pasa. Y si todavía no dejaste de leer este texto para hacer la prueba, paso a explicarte. Si escupo para arriba, el pollo me va a caer en la cara. Es decir; la mierda que yo tiro me va a caer encima, va a volver a mí como un búmeran pero a su vez no de una manera tan acrobática. Entonces podría decirse que “Hecho el refrán, hecha la trampa”; mejor escupir en sentido transversal, o hacia abajo (cuidando de no pegar se en el pie), o en todo caso escupir para arriba y correrse a un costado aunque ese no sea un acto muy propio de un caballero (¿todavía existen los caballeros?). Con la otra máxima, la número dos, la que básicamente nos está queriendo refrendar aquello de nunca digas nunca, ocurre algo parecido. Porque si no te queda otra que beber esa agua que dijiste que nunca ibas a beber, de última le das un trago, hacés un buche, y cuando nadie te ve, la expulsás detrás de cualquier árbol.

El tema es que aunque sean verdades comprobadas, uno muchas veces no puede evitar escupir para arriba o decir que no beberá de esa agua, porque aunque uno tenga bien sabido que hay grandísimas posibilidades de que el pollo le vuelva a la cara o de que en algún momento de su vida pueda llegar a beber de esa agua, lo inevitable es que uno necesita tomar posición frente a las cosas. No te podés pasar la vida diciendo “Yo por las dudas no opino, andá a saber si después me sale un hijo puto”. Es muy choto ser un tipo así, incluso la vida misma deja de ser un gran abanico de matices. Jugársela contra verdades de ese calibre es un poco como en el cuento de Borges (El Sur) cuando a Dalhman, luego de contestarles a unos mozos que lo estaban molestando, lo desafían a salir a la calle a pelear con cuchillo. Pero Dalhman está desarmado. Entonces un gaucho estático que estaba por ahí sin tener mayor injerencia en el cuento, le arroja un puñal a sus pies. Y Entonces a Dalhman, que algún que otra vez había jugado con uno de esos pero nada más, no le queda otra que tomar el arma, salir a la calle, y que sea lo que sea, aún sabiendo que lo más probable es que muera. Entonces para no ser indefinido uno a menudo dice cosas tales como “Jamás voy a hacer esto” y resulta que luego de un tiempo, quizá por la misma influencia de la gente que lo rodea, lo termina haciendo. Entonces para zafar medio que uno termina tomando esa agua a escondidas. Es cierto, hace trampa, pero bueno, así es la vida. En conclusión: sabemos que algún día se nos puede dar vuelta la torta, pero mientras tanto hay una innegable necesidad de plantar bandera y despotricar de lo lindo, porque tarde o temprano a los demás también les va a pasar lo mismo y ahí estaremos para reírnos, porque en el fondo sabemos que algún día estaremos en su lugar y se reirán de nosotros cuando nos caiga nuestro propio gargajo en el medio de la cara. Y además, uno no es el mismo de antes, cambiar de manera de pensar no siempre es traicionar principios. Si las cosas cambian cada vez más rápido ¿por qué no vamos a cambiar nosotros? Así que basta de tenerle miedo a los refranes. A plantar bandera y a despotricar se ha dicho...

La cumbia es una mierda. 


Saturday, February 13, 2010

LA SIMPLEZA, ESA VIRTUD...


No siempre se encuentra una manera simple de decir las cosas. Y Bukowski era un especialista en encontrarla casi siempre. Este es un diálogo extraído de la película FACTOTUM, que se filmó en 2006 basada en una de sus novelas, con la actuación de Matt Dillon en el papel del alter ego de Bukowsky, ese tal Henry Chinasky. Transcurre mientras estos personajes están yendo hacia el hipódromo en una camioneta. Que lo disfruten

-¿Estás casado Manny?
-No.
-¿Mujeres?
-A veces. Pero nunca dura.
-¿Cuál es el problema? 
-Una mujer es como un trabajo de jornada completa.
-Hay que dar salida a las emociones…
-Y al cuerpo. Quieren follar día y noche.
-Bueno, escoge una con la que te guste follar.
-Si bebes o juegas creen que no las quieres.
-Busca una a la que le guste beber, follar y jugar.
-¿Quién quiere una mujer así?


Thursday, February 11, 2010

RETROSPECTIVA: ACTOS DE AMOR (2008)


El calor me pone vago, y sí, hay cosas que quizá podría sentarme a escribir, pero hora sólo quiero salir al sol y reventar los poros. Por eso esta sección, en donde pongo refritos míos que me gustaron mucho. Este es de Octubre de 2008. La imagen es de la película LOS AMANTES DEL CÍRCULO POLAR. Saludos.

"Dar es dar, y no explicarle a nadie, no hay nada que explicar."


                                                                                     DAR ES DAR, FITO PAEZ

Hay actos de amor de todos los tamaños y de distinta calidad. Algunos tienen que ver con la renuncia y otros surgen de esas ganas de dar que aparece en los lapsos de felicidad extrema. Algunos son pequeños y valiosos (como por ejemplo compartir con ella un programa de TV que no te guste en absoluto). Otros son algo más grandes con respecto a los primeros; tal vez una forma de graficarlos sería el mostrar a alguien que deja de asistir a un evento importante para hacerle compañía al otro en su soledad o en su bajón anímico, es decir, aflojarse la corbata y poner la pava para preparar un té bien caliente y decime cuánto querés de azúcar, si le pongo limón y todo eso. Después están los otros, los enormes, los que tienen una cuota de grandeza y de renuncia mucho más emblemática, como el dejar la tierra de natal para ir tras el amor y construir una nueva vida lejos de donde uno se hizo como persona. Son actos de amor, así de simple. Lo loco es que la mayoría involucra una cuota de renuncia (ya que no siempre el hecho de dar implica tener que renunciar a algo) y a la vez pareciera ser que son los más valorados. Y más todavía si nadie te los pide… ¿O sí? ¿Qué te gusta más? ¿Qué alguien te dé lo que le pedís o que te dé más de lo que esperabas? El tema está en si estos actos de amor, grandes o pequeños, son valorados por el otro. Ya que en el amor no se trata de yo te doy sólo si vos me das, o de si no me das nada yo tampoco porque ya te di y vos no me diste. Por más que tenga vaivenes e incertidumbres como la mayoría de los mercados, no es una transacción comercial. En el amor, tal cual lo dice la canción de Fito Paéz, dar es dar y punto, sanseacabó la cuestión. Uno da porque tiene ganas de dar y no se fija en lo que recibe, da, da y da. Es feliz dando y eso es tan inevitable como la gravedad. Da y después no reclama. Y además, da lo que tiene. ¿Cómo se hace para dar lo que no se tiene? Personalmente creo que es más lindo dar cuando a uno no le piden, lo que se dice, cuando sale de vos, cuando encontrás un espacio en donde te sentís cómodo para dar. Es como que hay que encontrar lo que el saber popular bien denomina “la horma de tu zapato”. Puede que encuentres a alguien con quién tener un sexo fantástico y no así todo lo demás. O que encuentres a alguien que sea fantástico en todo lo demás pero no tanto en la cama. O a quién lo que le des sin mucho esfuerzo le alcance y le sobre. O a quien todo lo que le des, que a su vez es lo mejor que tenés, simplemente no le alcanza ni le hace cosquillas, o le alcanza pero hasta ahí, andá a saber. O tal vez puede pasar que lo que recibas sea demasiado para vos y a la vez te angustie no ser capaz de devolverlo. O tal vez sea como dice esa canción de Enrique Bunbury, donde “no soy mala hierba sino hierba en mal lugar”. En fin, parece complicado. Y es válido que lo sea ya que se trata de sentimientos y no de matemáticas. Y al ser así no siempre prevalecen las soluciones lógicas. Y así nos pasan, apegados a una especie de alternancia despareja, los días maravillosos y de los otros, esos donde no hay toronja que te venga bien y te vas por ahí a buscar quién sabe qué cosa.

Más allá de todo creo que lo importante es ser conciente de que cuando uno da se siente feliz de hacerlo. Y esa felicidad quizá lo lleve a no reclamar al otro lo que este no tiene.



Tuesday, February 02, 2010

TREINTA GRADOS A LAS SEIS DE LA MAÑANA


Hace calor. 30 grados. Sí, muy bien, hasta ahí nada nuevo. Pero ¿Qué pasa por tu cabeza cuando hace 30 grados a las seis de la mañana, más precisamente cuando estás entrando a trabajar? ¿Con qué animo encarás el día cuando sabés que vas a tener la ropa pegada a tu transpiración durante al menos 10 horas? Porque si a las 6 de la mañana hiciera, digamos, 23 grados, no importa si después sube a 30, primero porque es lo esperable, y segundo porque eso va a pasar después. Pero arrancar con 30... Entonces todo se reduce a dejar que pase el tiempo. Ir zafando de la mejor manera posible. Y todo con un ánimo y un carácter no muy afable que digamos. Y la máxima para hoy pronostica 33. Pero a la vez el hecho de sólo dejar que el tiempo pase, de ir rebuscándotelas para que el hecho de esperar la hora de salida no sea un suplicio, y a la vez la sensación de que es muy poco probable que hoy te ocurra algo interesante, no hacen más que generar una cierta angustia, al menos si vivís pensando en hacer algo trascendente a cada instante. Está bien, si no trabajaras estarías refrescándote en una pelopincho o haciendo algo útil al lado de un ventilador. O incluso tomando una cerveza bien fría en un bar de mala muerte, lo cual puede que te haga sentir mucho más trascendente que el tipo que entra trabajar a las 6 de la mañana cuando a las 6 de la mañana no tendría por qué hacer 30 grados. En un horno no siempre se cocinan cosas interesantes. Igual es verano che, el año empieza en marzo, diría alguien que yo conozco. Relajate y gozá.

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