
“Y ahora estás tu sin mí, ¿Y qué hago con mi amor? El que era para ti, y con toda la ilusión de que algún día tu fueras solamente para mí”
Este es sólo un fragmento de uno de los hits del verano 2011. El mismo se llama TÚ SIN MÍ y lo canta MARIANO CASTRO también conocido como Dread Mar I. A mí la canción no me parece gran cosa, pero el asunto es que dondequiera que voy alguien la está escuchando. Creo que es uno de esos casos en donde el gusto popular pega un volantazo y sorprende hasta a los más incrédulos. Uno de esos casos en donde la popularidad no concuerda demasiado con la calidad del producto. Y esto lo digo con la autoridad de quien consume música pop desde hace mucho tiempo. Hace unos años pasó algo parecido con la canción SERÁ de LAS PELOTAS. Ni siquiera sus autores podían creer que esa melodía tan insulsa y poco pegadiza (LAS PELOTAS tiene canciones 10 veces mejores) se volviera un hit de consumo masivo. Y si vamos más atrás en el tiempo, por sólo citar un par de ejemplos, tenemos el caso de AVANTI MOROCHA de los ya desintegrados CABALLEROS DE LA QUEMA y la canción MI VIEJA de PAPPO BLUES. Cuesta creer que luego de tantas composiciones grandiosas el carpo haya calado en el gusto popular con una canción compuesta por Sebastián Borenztein para un programa del queridísimo TATO BORES. El gusto de la gente muchas veces da giros impensados. Porque tanto las radios como las cadenas de vídeos pueden machacarte la cabeza un buen tiempo, pero cuando a la gente no le gusta, no le gusta y se acabó. Pero a veces se dan estos éxitos sorpresivos y hoy la varita le tocó a Dread Mar I. Todo bien con él, ya que un hit significa más laburo y más entrada de dinero, lo cual lleva a poder vivir de lo que a uno le gusta, y está muy bien que así sea. Pero a mí la canción no me conmueve en absoluto. Debe ser porque la escucho dondequiera que voy y es como si sintiera que alguien quiere que me termine gustando. Para una persona con el gusto ya afianzado es un poco un dolor de huevos. No sé qué me hubiera pasado si hubiera escuchado esa canción hace más de 10 años. El tiempo es el único crítico que no se equivoca, dicen por ahí, ya veremos en el futuro si esta canción se convierte en un clásico o en una bizarra canción de amor. A mí no me gusta. Creo que es un poco un signo de que el tiempo pasa para todos (¡Andá, viejo choto! Gritó alguien por ahí).



























