Thursday, February 11, 2010

RETROSPECTIVA: ACTOS DE AMOR (2008)


El calor me pone vago, y sí, hay cosas que quizá podría sentarme a escribir, pero hora sólo quiero salir al sol y reventar los poros. Por eso esta sección, en donde pongo refritos míos que me gustaron mucho. Este es de Octubre de 2008. La imagen es de la película LOS AMANTES DEL CÍRCULO POLAR. Saludos.

"Dar es dar, y no explicarle a nadie, no hay nada que explicar."


                                                                                     DAR ES DAR, FITO PAEZ

Hay actos de amor de todos los tamaños y de distinta calidad. Algunos tienen que ver con la renuncia y otros surgen de esas ganas de dar que aparece en los lapsos de felicidad extrema. Algunos son pequeños y valiosos (como por ejemplo compartir con ella un programa de TV que no te guste en absoluto). Otros son algo más grandes con respecto a los primeros; tal vez una forma de graficarlos sería el mostrar a alguien que deja de asistir a un evento importante para hacerle compañía al otro en su soledad o en su bajón anímico, es decir, aflojarse la corbata y poner la pava para preparar un té bien caliente y decime cuánto querés de azúcar, si le pongo limón y todo eso. Después están los otros, los enormes, los que tienen una cuota de grandeza y de renuncia mucho más emblemática, como el dejar la tierra de natal para ir tras el amor y construir una nueva vida lejos de donde uno se hizo como persona. Son actos de amor, así de simple. Lo loco es que la mayoría involucra una cuota de renuncia (ya que no siempre el hecho de dar implica tener que renunciar a algo) y a la vez pareciera ser que son los más valorados. Y más todavía si nadie te los pide… ¿O sí? ¿Qué te gusta más? ¿Qué alguien te dé lo que le pedís o que te dé más de lo que esperabas? El tema está en si estos actos de amor, grandes o pequeños, son valorados por el otro. Ya que en el amor no se trata de yo te doy sólo si vos me das, o de si no me das nada yo tampoco porque ya te di y vos no me diste. Por más que tenga vaivenes e incertidumbres como la mayoría de los mercados, no es una transacción comercial. En el amor, tal cual lo dice la canción de Fito Paéz, dar es dar y punto, sanseacabó la cuestión. Uno da porque tiene ganas de dar y no se fija en lo que recibe, da, da y da. Es feliz dando y eso es tan inevitable como la gravedad. Da y después no reclama. Y además, da lo que tiene. ¿Cómo se hace para dar lo que no se tiene? Personalmente creo que es más lindo dar cuando a uno no le piden, lo que se dice, cuando sale de vos, cuando encontrás un espacio en donde te sentís cómodo para dar. Es como que hay que encontrar lo que el saber popular bien denomina “la horma de tu zapato”. Puede que encuentres a alguien con quién tener un sexo fantástico y no así todo lo demás. O que encuentres a alguien que sea fantástico en todo lo demás pero no tanto en la cama. O a quién lo que le des sin mucho esfuerzo le alcance y le sobre. O a quien todo lo que le des, que a su vez es lo mejor que tenés, simplemente no le alcanza ni le hace cosquillas, o le alcanza pero hasta ahí, andá a saber. O tal vez puede pasar que lo que recibas sea demasiado para vos y a la vez te angustie no ser capaz de devolverlo. O tal vez sea como dice esa canción de Enrique Bunbury, donde “no soy mala hierba sino hierba en mal lugar”. En fin, parece complicado. Y es válido que lo sea ya que se trata de sentimientos y no de matemáticas. Y al ser así no siempre prevalecen las soluciones lógicas. Y así nos pasan, apegados a una especie de alternancia despareja, los días maravillosos y de los otros, esos donde no hay toronja que te venga bien y te vas por ahí a buscar quién sabe qué cosa.

Más allá de todo creo que lo importante es ser conciente de que cuando uno da se siente feliz de hacerlo. Y esa felicidad quizá lo lleve a no reclamar al otro lo que este no tiene.



No comments:

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails